REFLEXIÓN PERIODO DE PRÁCTICAS ISABEL FLORIDO

Elegí este centro para mis prácticas de casualidad, de hecho, no conocía la existencia de la entidad antes de hacer las prácticas del Grado de Psicología; sin embargo la temática de las adicciones ha suscitado siempre en mi mucho interés, así que me pareció una buena idea elegirlo como primera opción y de ese modo, poder ver de cerca cómo funcionaba una entidad de estas características. Ya en esa ocasión quede encantada con la experiencia. Tanto me gustó, que en el Máster de Psicología General Sanitaria no dude en elegir de nuevo Proyecto Hombre Almería.  

La experiencia ha sido muy enriquecedora, pues me ha permitido mejorar en varios aspectos. He visto el funcionamiento de dos tipos de programas muy diferentes entre ellos. Gracias a eso he comprobado la versatilidad que es necesaria tener como profesional de la psicología. Además, como psicóloga, he podido aplicar las herramientas que tantas veces me han enseñado teóricamente en la universidad y así, he podido darme cuenta de que esos años de estudio no han sido en balde.  

Respecto al ámbito personal, considero que he salido reforzada de este período de prácticas. Cuando empecé esta etapa, llegué llena de timidez e inseguridad, sin apenas intervenir, pero poco a poco, me empecé a sentir cómoda y feliz de poder formar parte de algo tan íntimo como son los Grupos de Autoayuda. Ser digna de la confianza de todas aquellas personas que han compartido este lapso tan breve de tiempo es una de las cosas que más me llena de satisfacción sin lugar a dudas; sobre todo, si tenemos en cuenta que en estos grupos muestran una parte muy frágil de ellos mismos. He ganado en autoconocimiento, confianza y seguridad (gracias en buena parte a la paciencia y palabras de aliento de mi tutora) y me ha permitido cambiar ciertas actitudes de las que solo somos conscientes cuando las vemos reflejada en otras personas.  

Recomiendo a todo aquel que sienta curiosidad por este ámbito que elija el centro, pues en Proyecto Hombre las adicciones se tratan desde un punto de vista poco común, pues poca gente las interpreta como un síntoma del problema. Se suelen tratar como el problema en sí. Además, es un sitio que rompe prejuicios, estereotipos y que se centra en el cambio con empatía, cooperación, responsabilidad y  amor responsable; con el apoyo de las familias y terapeutas. 

Por último, me gustaría incidir en lo bonito que es ser parte de este centro, que más que un centro, es una pequeña gran familia, que acoge a todo el mundo que tiene ilusión y ganas de ayudar; y que transmite una cosa a la que no se ponerle nombre, pero hace sonreír al corazón. Por eso mismo, no se pueden dar más que las gracias.