La segunda fase del Proyecto INSOLA, conocida como INSOLA 2, ha supuesto un gran paso adelante en el compromiso por la inserción sociolaboral de personas con adicciones, adaptándose a los nuevos desafíos sociales y sumando innovación como eje clave de su metodología.
Entre 2020 y 2023, más de 6.700 personas se beneficiaron de este programa, que creció en cobertura con la incorporación de los centros Proyecto Hombre de Córdoba y León, sumando un total de 22 centros distribuidos por 13 comunidades autónomas. Pero el gran salto cualitativo ha sido la apuesta por la innovación social.
Nuevos perfiles, nuevos desafíos
INSOLA 2 ha ampliado su atención a jóvenes de entre 16 y 18 años, un colectivo afectado especialmente por adicciones comportamentales o sin sustancia, como el abuso de redes sociales, videojuegos, apuestas o móvil. Este cambio de perfil ha exigido una adaptación profunda en los programas de intervención, integrando herramientas más dinámicas, digitales y personalizadas.
Plataformas digitales al servicio de la inserción
Uno de los grandes avances ha sido la integración de plataformas como +COMPETENCIAS y FUNDAULA, desarrolladas por la Fundación Accenture, que permiten mejorar la capacitación digital y profesional de los participantes. Además, el desarrollo del Proyecto ATLAS, una herramienta metodológica que integra el recorrido terapéutico y formativo-laboral, refuerza el enfoque integral de INSOLA.
Apostar por la innovación es apostar por el futuro
INSOLA 2 demuestra que la inserción sociolaboral debe evolucionar con las nuevas realidades sociales. Invertir en innovación social no solo mejora la eficacia de los programas, sino que permite llegar a más personas, con más impacto y mejores resultados.
INSOLA 2 no solo forma para el empleo, forma para la vida. Porque detrás de cada caso, hay una historia de superación, compromiso y esperanza.
