Vivimos en un mundo hiperconectado. El móvil, ese pequeño aparato que llevamos a todas partes, se ha convertido en una extensión de nosotros mismos. Pero, ¿qué pasa cuando el uso del móvil deja de ser útil y empieza a afectar nuestra atención, nuestras relaciones o incluso nuestro bienestar?
Con suerte hoy en día hemos sido capaces de identificar ese problema y ponerle solución con ¿más tecnología? Curiosamente las herramientas que nos pueden ayudar a recuperar el control de nuestro tiempo y atención son precisamente apps diseñadas para ayudar a desconectar.
Forest
Esta app funciona con una idea muy sencilla y visual: si no usas el móvil, crece un árbol. Si cedes a la tentación y sales de la app para mirar otra cosa, el árbol se marchita. Con el tiempo puedes crear tu propio bosque, reflejo de tu esfuerzo por estar más presente y menos pegado a la pantalla.
Digital Detox
Digital Detox te lanza retos como por ejemplo estar dos horas sin tocar el móvil. Si no cumples con los retos la app te aplica una pequeña penalización.
Activity Bubbles
Esta app, desarrollada por Google, transforma tu fondo de pantalla en algo más que una imagen, la premisa es sencilla: cada vez que desbloqueas el móvil, aparece una burbuja; cuantas más veces lo haces al día, más burbujas aparecen y el fondo se va llenando.
Es una forma muy visual de hacerte consciente de cuánto usas el móvil sin darte cuenta.
Minimalist Phone (Android) y Dumb Phone (iOS)
Estas apps van un paso más allá y transforman todo el aspecto de tu móvil para que sea lo menos atractivo posible, quitan todos los colores, se deshacen de los iconos bonitos, … Solo dejan lo esencial de forma que es mucho más complicado distraerse.
Es una opción más radical, pero muy eficaz si sientes que ya has probado todo lo demás sin éxito.
En un entorno donde la tecnología domina cada aspecto de nuestra vida, resulta casi paradójico que sean las propias herramientas digitales las que nos ayuden a desconectar. Sin embargo, estas apps demuestran que es posible usar la tecnología de forma consciente y equilibrada. Ya sea plantando árboles virtuales, aceptando retos de desconexión o rediseñando tu pantalla para hacerla menos atractiva, cada paso cuenta para recuperar el control sobre tu tiempo y atención. Desconectarse no significa renunciar a la tecnología, sino aprender a usarla con intención.
Si crees que podrías estar sufriendo de una adicción a la tecnología da el primer paso y ven a nuestros programas de primeras entrevistas “Faro”.
