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8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.

“Proyecto Hombre es también un nombre de Mujer.”

Como Pilar, Marina, Carmen, Luisa, Lucia, Mercedes, Alejandra…mujeres, ellas, protagonistas y artífices indiscutibles de nuestro Proyecto, de su propio proyecto. 
Hoy, como tantos otros días, hablaremos de ellas, para que sea visible también su realidad y la lucha por su vida y sus derechos. 
Porque las mujeres con adicciones poseen una mayor vulnerabilidad por el hecho de ser mujer, y supone, también, un estigma que sitúa a “nuestras mujeres” en una posición de grave desventaja social. 
Pareciera, a veces, que por tener una adicción justificase el maltrato, las vejaciones, el abuso, la suspensión de sus derechos como madres, como trabajadoras, como personas…Y ello sirviese de excusa para relegar la atención de las que son merecedoras. Así, cuesta entender que aún hoy las drogodependencias siguen siendo una barrera para acceder a derechos incuestionables en otras situaciones. 
Hoy, Día de la Mujer, queremos hablar de la mujer con problemas de adicción, madre, pareja, hija…acuciada por la vergüenza y la culpa de no poder responder a lo que “se espera de ella” como madre, como pareja, como hija. Que no cumple con los mandatos de género, no por rebeldía -que también podría, como cualquier mujer- sino por imposibilidad, siendo por ello aún más, si cabe, blanco de juicios y comentarios. 
Hoy, Día de la Mujer, hablamos de la mujer trabajadora con problemas de adicciones, que lo fue y que lo sigue siendo, aunque ahora vive con miedo a tener un empleo: miedo de sí misma, del que dirán, de la desconfianza, de ser señalada, de no valer…creyéndose merecedora del último lugar en la lista del paro… 
Estas mujeres, “nuestras mujeres”, son valientes, luchadoras, honestas, llenas de dignidad, y exigen ser miradas con la misma consideración que todas las que son, hoy, reivindicadas. 
Ellas caminan, en su lucha diaria, al lado de Araceli, de Isa, de Antonia, de Bea, de Mª Luisa, de Merche, de Sabrina, de Verónica, de Rocío, de Patricia, de Ana, de Begoña, de Aida, de Claudia, de Mª Paz… que pudieron elegir ser psicólogas, trabajadoras sociales, abogadas, periodistas, economistas, educadoras. Que eligieron además dedicarse profesionalmente al cuidado de otras personas, que reciben el mismo salario que sus compañeros varones, que ocupan puestos de responsabilidad, que lideran proyectos, que crean, deciden, cuestionan… que tienen, en definitiva el privilegio de experimentar una realidad que, por desgracia, aún no es la común. 
Por eso, Proyecto Hombre es también un nombre de mujer, pero no solo, pues esta mujer es además compañera de viaje de otros nombres como Roberto, Ismael, Angel, Antonio, Miguel, Eduardo, Fernando… y juntos, de la mano de Pedro, Darío, Sergio, Luis, Manuel, Pepe, van aprendiendo a mirarse de nuevo, a crecer juntos, a vencer barreras y estereotipos, a comprometerse en la construcciones de nuevos modelos sociales donde las mujeres no tengan que pedir un trato igualitario. 
Por todo ello, La Asociación Alba- Proyecto Hombre seguirá hoy 8 de marzo y el resto de los trescientos sesenta y cuatro días del año, haciendo de la persona su razón de ser, con escrupuloso respeto a la diversidad, la pluralidad y la diferencia, atentos y comprometidos con la igualdad de género, y plantando cara a cualquier forma de exclusión, marginación y violencia.