Reflexión Periodo de Prácticas Pilar Sánchez Giménez

Mi paso por Proyecto Hombre Almería ha sido muy breve debido a la corta duración de mis prácticas (100 horas), pero muy positivo a nivel académico y personal. 

Siempre había tenido gran interés por saber cómo trabajaba Proyecto Hombre, antes de entrar pensaba que los pacientes iban a ser personas con las que no tendría nada en común, me imaginé un lugar frío, un “edificio grande” y un personal con bata blanca. Para mi sorpresa ese “edificio grande” no existía, era una casa con patio interior, cocina y una familia con muchas ganas de superarse a sí misma y de saludar dando dos besos (siempre). 

A mí esta experiencia no sólo me ha servido para aprender a nivel académico, sino también a nivel personal. Una vez más, he comprobado que el conocimiento que te puede ofrecer un libro dista mucho de lo que se aprende con la experiencia, y que para ser un buen profesional de la Psicología no sólo hay que “saber”, hay que “saber estar”, “saber decir” y sobre todo “saber escuchar”.  En seguida el Equipo me acogió, me explicó cómo funcionaba Proyecto Hombre y me dio acceso a toda la información que necesitaba, me tuve que adaptar a un ritmo frenético de trabajo (su ritmo). Desde luego ha merecido la pena, he podido ver cómo trabaja un profesional de la psicología con pacientes con problemas de consumo (en su mayoría), la importancia de tener un buen ambiente de trabajo, de respetar las reglas del Centro e incluso he aprendido lo importante que es organizarse. 

De Proyecto Hombre me llevo un gran aprendizaje gracias a todo el Equipo que trabaja allí, pero sobre todo a Ilu (Terapeuta), que no tuvo problemas en resolver todas mis dudas y explicarme cómo abordar diferentes situaciones que se podían dar con los pacientes. Muchas gracias por aceptarme como práctica y a los pacientes por ser tan honestos y compartir sus problemas conmigo, no es fácil.