Proyecto Hombre ante la crisis sanitaria: atención a más de 1.600 personas

Proyecto Hombre atiende a más de 1.600 personas con problemas de adicciones en Andalucía durante el confinamiento por la crisis del Coronavirus.

  • En este periodo se han incorporado unas 150 personas y familias más a algunos de servicios y programas de atención, tratamiento y apoyo que la red de Proyecto Hombre dispone en nuestra comunidad.
  • La red de centros y equipos profesionales de Proyecto Hombre en las ocho provincias se ha reorganizado para poder atender telemáticamente a la mayoría de sus usuarios, que siguen realizando sus terapias y tratamientos desde sus domicilios.
  • Asimismo, se ha adaptado la atención residencial para minimizar los riesgos de contagio del COVID-19, y hasta la fecha no se han detectado casos positivos por COVID-19 en los usuarios de Proyecto Hombre en Andalucía.
  • Aumentan los conflictos familiares, de forma especial en familias con adolescentes y personas en tratamiento de salud mental, si bien de las más de 100 personas diagnosticadas con patología dual, solamente 13 de ellas han sufrido crisis han necesitado de urgencias sanitarias.
  • La Asociación Andaluza Proyecto Hombre ha agradecido la labor de sus voluntarios y de otras fuentes de colaboración pública-privada, que a través de donaciones, han conseguido reforzar sus recursos residenciales y el suministro de materiales de protección (mascarillas, guantes, protectore faciales) para proteger a los usuarios, evitando provocar más focos de contagio.

Proyecto Hombre ante la crisis sanitaria

La Asociación Andaluza Proyecto Hombre, a través de los ocho centros provinciales que desarrollan su actividad en nuestra comunidad, han atendido a más de 1.600 personas con problemas de adicciones durante este periodo de confinamiento por el estado de alarma decretado por la crisis sanitaria y pandemia del coronavirus, tanto en tratamientos residenciales como ambulatorios, que en su mayoría  han tenido que ser atendidos a través de vía telemática o telefónica.  Asimismo, en este periodo se han incorporado unas 150 personas y familias más a algunos de servicios y programas de atención, tratamiento y apoyo que la red de Proyecto Hombre dispone en nuestra comunidad, con ocho centros provinciales que han intensificado su trabajo, comunicación y coordinación, compartiendo criterios para dar una mejor respuesta a la población andaluza que requiere de sus programas de prevención y tratamiento.

“En momentos de adversidad, como el que atravesamos en las últimas semanas, la Asociación Andaluza Proyecto Hombre ha seguido trabajando bajo nuestra filosofía, adaptándose a las necesidades sociales de las personas en relación a los comportamientos adictivos, así como a la evolución profesional de nuestros equipos, para ofrecer la mejor atención y apoyo a las personas y familias que lo necesitan”, ha señalado el presidente de la asociación, Jesús Tamayo Sánchez.

“Nos mantenemos firmes para sostener a las personas y familias que ya se encontraban en tratamiento, y a las nuevas que se han sumado en estos últimos días, con la misma energía que desde el comienzo del estado de alarma”, ha añadido Jesús Tamayo, quien también destaca que Proyecto Hombre se muestra a disposición de las autoridades regionales y locales para aportar sus 30 años de experiencia en todas las áreas del trabajo en el campo de las adicciones.

Tras la entrada en vigor del estado de alarma, la red de centros y equipos profesionales de Proyecto Hombre en las ocho provincias se reorganizó rápidamente, en un plazo de 24 horas, para poder atender telemáticamente a las personas que se encontraban mayoritariamente en proceso terapéutico ambulatorio y a sus familias, con las dificultades que se han evidenciado en relación a las tecnologías digitales para la comunicación, que no todos los usuarios conocen o manejan. Asimismo, se ha adaptado la atención residencial para minimizar los riesgos de contagio del COVID-19 y asegurar la respuesta sanitaria, manteniendo los procesos ya iniciados en las diferentes comunidades terapéuticas de cada provincia.

“A día de hoy podemos decir que hay cero positivos por COVID-19 en los usuarios de Proyecto Hombre en Andalucía, si bien hay que lamentar la pérdida de contacto con 34 personas, que han abandonado los programas y a quienes esperamos poder reencontrar cuando la situación sanitaria lo permita”, ha explicado el presidente de la Asociación Andaluza Proyecto Hombre.

Las situaciones de confinamiento, tanto en las comunidades terapéuticas como las domiciliarias de los programas ambulatorios, han conllevado un incremento de dificultades que los equipos técnicos de Proyecto Hombre han afrontado con gran profesionalidad y resultados satisfactorios, considerando las limitaciones actuales. Los conflictos familiares a mediar han crecido en intensidad, y de forma exponencial en familias con adolescentes y personas en tratamiento de salud mental. De estos últimos, como éxito de nuestro equipo de profesionales, que de las casi 120 personas diagnosticadas en patología dual, solamente 13 de ellas han sufrido crisis en la que se requiriera la intervención de urgencias sanitarias.

Desafortunadamente, las limitaciones han hecho que no se puedan seguir realizando la actividad que se venía desarrollando con los más de 460 internos de centros penitenciarios andaluces, a los que no se ha podido ofrecer la respuesta educativa y terapéutica que se realizaba cada día, limitándola a contactos telefónicos o por correo postal con algunos de ellos.

El presidente de la Asociación Andaluza Proyecto Hombre también ha querido resaltar el compromiso y esfuerzo de los 235 profesionales de Proyecto Hombre en Andalucía, a pesar de las dificultades para coordinar el trabajo desde casa con parejas e hijos, así como la creatividad para elaborar planes de choque sin temporalidades específicas, que den respuesta a las distintas necesidades de las personas con adicciones. Asimismo, ha mostrado su preocupación por la escasez generalizada de equipos de protección individual (mascarillas, guantes, protectores faciales) y ha agradecido la labor de sus voluntarios y de otras fuentes de colaboración pública-privada, que a través de donaciones, han conseguido reforzar sus recursos residenciales y el suministro de estos materiales para proteger a los usuarios, evitando provocar más focos de contagio.

“A pesar de nuestra preocupación para encajar la situación frente al mantenimiento de los proyectos activos y pronosticar un futuro económico desde la incertidumbre de las fuentes patrocinadoras privadas o el respaldo de la administración pública, estamos centrados en los preparativos para dar respuesta a las personas que están empezando a tener problemas con las adicciones y necesitarán de nuestra respuesta en un futuro cercano. Al igual que nos preparamos para volver a recibir ilusionados a quienes atendemos telemáticamente en sus casas, y siempre de la mano de las autoridades sanitarias andaluzas, de quienes confiamos sigan acompañándonos para realizar este desescalonamiento y reconstrucción con la prudencia y determinación necesaria”, afirma Jesús Tamayo.

Por último, ha lanzado un mensaje de esperanza al futuro, a toda la población que necesita y apoya Proyecto Hombre, y al resto de profesionales de otros centros de toda Andalucía. “La adversidad supone un momento de oportunidad para el crecimiento y el fortalecimiento. Lo estamos afrontando con unidad, juntos superaremos este momento y juntos venceremos los momentos que están por llegar”, ha concluido.

Proyecto Hombre en Andalucía

Proyecto Hombre inició su andadura en Andalucía hace ya 35 años, con la puesta en marcha de centros y dispositivos para la rehabilitación y reinserción social de personas con problemas de adicciones en las distintas provincias andaluzas, incentivado por la grave situación que las adicciones ocupaban en los primeros puestos de las necesidades sociosanitarias en España, y tras los primeros buenos resultados alcanzados en otros puntos del país.

La Asociación Andaluza Proyecto Hombre surgió en el año 2002 para reforzar la cobertura a todas las necesidades existentes a nivel autonómico, estableciendo una red de colaboración entre los distintos centros provinciales, obteniendo y unificando así recursos comunes para las ocho provincias.