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Reflexión Periodo de Prácticas

Practicas proyecto hombre

Practicas proyecto hombre

 

Cristina  López Barbero 

He de decir que durante los dos meses que ha durado mi estancia de prácticas en la Asociación Alba – Proyecto Hombre me he sentido no solo una aprendiz de la gran cantidad de conocimientos y recursos que llevan a cabo con una calidad indudable, sino que también me he sentido acogida y arropada por la gran familia que se reúne tras las puertas de esta entidad; familia formada por todos los departamentos que trabajan con gran dedicación, por cada uno de los usuarios que confían fuertemente en la labor de la entidad, todos los familiares implicados en los procesos llevados a cabo y los voluntarios que sostienen el funcionamiento del Centro con su dedicación e implicación completamente altruista. 

El pasado 11 de marzo me brindaron la oportunidad de poner en práctica todo aquello que he estudiado durante mi Grado de Psicología, al lado de grandes profesionales que dentro de sus ocupaciones sacaban tiempo para dedicarme en exclusiva, explicándome toda la metodología que llevan a cabo y aclarando todas las dudas que pudieran ir surgiendo a lo largo de mi estancia. Profesionalmente me han aportado grandes conocimientos sobre el funcionamiento de un centro ambulatorio en el tratamiento de adicciones y otras conductas desadaptativas,  la labor del profesional de la psicología en este tipo de centros y todo el trabajo que se lleva a cabo en los despachos, registrando y almacenando de forma segura toda la documentación obtenida de las sesiones con los usuarios y sus familias. 

A nivel personal, estos dos meses me han servido para crecer aún más como persona, conocerme y ser consciente de todos los cambios que aún puedo llevar a cabo en mi vida para que esta sea más plena y satisfactoria, tanto con las experiencias que he vivido, como con el reflejo de cada persona que ha depositado su confianza en mí para contarme sus experiencias. 

Lo único sobre lo que podría poner pegas es lo breve que se me ha hecho mi estancia en Proyecto Hombre; es por eso, que sintiéndome parte de esta gran familia, deseo seguir mi labor en esta entidad desde el departamento de voluntariado, para continuar acompañando a usuarios y familiares en el proceso en el que están embarcados, sacando de mí todo el aprendizaje profesional y humano que he recibido. 

Finalmente, deseo agradecer a Proyecto Hombre al completo la oportunidad, la confianza y el cariño que he recibido. Principalmente, a mi tutora Marisín, y sus compañeras de departamento, Isa, Iluminada y Mari Ángeles, por formarme desde la más sincera profesionalidad y entrega; apoyándome y animándome a aprender y crecer para alcanzar mis metas en la profesión que deseo desempeñar en un futuro, espero próximo.